PIOLET - SOMOS DEPORTISTAS. SOMOS GESTORES

Este sitio Web utiliza cookies propias y de terceros con objeto de mejorar la experiencia de navegación. Si continúa navegando estará aceptando de forma expresa el uso de estas cookies. Puede obtener más información en nuestra página Uso de Cookies

Acepto

últimos post

comunicación - marketing - patrocinio - gestión deportiva - stakeholders - estrategia - equipo

De los "stakeholder" a los "shareholder"

Post por 02/04/2017

Un club deportivo interactúa, en su día a día, con múltiples agentes: aficionados/as, patrocinadores, instituciones, proveedores…Múltiples actores que hasta hace poco, en la jerga marketiniana, se denominaban “stakholder” o público objetivo: públicos a los que alcanzar con una adecuada estrategia comunicativa en aras a la consecución de los objetivos marcados en relación con ellos.

De esta forma, cuando llegaba mayo/junio, los/as aficionados/as recibían un bombardeo de impactos para que renovaran su abono; los patrocinadores, también, se veían sobrepasados con visitas que saturaban sus agendas y cuyo contenido se reducía a hablar de transacciones económicas; las instituciones, por su parte, al igual que los patrocinadores privados, se veían obligados a hacer cábalas para contentar a todos y todas…

Diferentes públicos. Pero un único objetivo. La contraprestación económica/material. Los clubes no entraban a valorar más cuestiones que podrían necesitar estos públicos “diana”.

Los tiempos, sin embargo, han cambiado. En la era “co”, no podemos tratar a nuestros públicos como mera audiencia pasiva; hemos de contar con ellos y crear; cocrear. Crecer conjuntamente. Inculcar, dentro de los propios clubes, la cultura “win win”: tenemos que interiorizar que el club tiene que ganar y “hacer hucha” para sobrevivir, pero que probablemente la hucha no es el fin, sino la consecuencia. Hemos de pasar del “clubcentrismo” al “aficionadocentrismo”. Lo importante no son nuestros beneficios, sino que los públicos tengan la percepción real de que pagando ese carné una vez más, ganarán; de que invirtiendo en el patrocinio de tu camiseta, su reputación puede mejorar por los valores que transmites; de que proveyendo de material deportivo a tu club, este revertirá en que muchos chicos y chicas puedan tener una equipación para hacer deporte.

En definitiva, se trata de que las direcciones de los clubes deportivos cambien el paradigma y empiecen a ver a los diferentes públicos como verdaderos aliados; pensar, en primer lugar, en sus necesidades, intereses y objetivos, e intentar ver cómo el club puede ayudarles a través del deporte. Se trata, también, de mantener estas relaciones a lo largo del tiempo, de manera permanente, y no limitarlo a épocas “calientes” antes descritas. Se trata, por último, de crear un club con alma que cuida a sus aficionados; que crea un sentimiento de pertenencia; que lo fomenta; un club con relato e historia que emocione y que esta emoción no sea susceptible de vaivenes derivados del resultado. Solo los clubes que pasen del “stake” al “share”; de dar el golpe a compartir, seguirán entre nosotros, pues habrán entendido que la única forma de mantenerse y crecer, hoy, es compartiendo objetivos y logros. La era del individualismo ha muerto. También en el deporte. Solo quien sea capaz de mantener viva la llama de la afición, de la comunidad, sobrevivirá. El dinero será la consecuencia de la llama, y no viceversa.

Volver

ENCUÉNTRANOS

TAGS